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El 45% de un salario se destina al pago del alquiler

Queremos comunicar a la prensa y a todos los participantes, los resultados de la segunda encuesta nacional a inquilinos. Esta iniciativa surgió de la ausencia de datos oficiales y de la necesidad de medir el impacto del aumento en el precio del alquiler en las familias inquilinas.

La encuesta contó con más de 5.000 respuestas y el dato más destacado que surgió fue que, en promedio, un inquilino destina el 45% de sus ingresos en el pago del alquiler. Esto representa un incremento de 4 puntos respecto de la encuesta que realizamos en enero de este año, que había dado como resultado 41% para esa misma pregunta.

Si analizamos los datos por provincia, Córdoba –con 46,7%- es la que registra un mayor porcentaje de los ingresos que se destinan al pago del alquiler, seguida de San Juan (46,2%), Provincia de Buenos Aires (45,6%) y Ciudad de Buenos Aires (44,6%).

Cabe destacar que esta información hace referencia únicamente al pago del alquiler, excluyendo expensas, impuestos y servicios. Si tomamos en consideración todos esos gastos, un inquilino destina entre el 60 y el 70% de sus ingresos en mantener su vivienda alquilada.

El otro dato importante que surgió fue la enorme evasión impositiva del mercado inmobiliario, ya que el 78,3% de los encuestados afirmó que la inmobiliaria o el propietario no le extienden una factura al momento de pagar el alquiler. Ese promedio nacional, aumenta en provincias como San Juan (94,2%), CABA (84,5%) y Provincia de Buenos Aires (79,9%). Si bien es de público conocimiento (incluso para las autoridades de AFIP) que el mercado inmobiliario opera mayormente en negro, esta es la primera vez que se difunden datos concretos sobre la magnitud de esa evasión multimillonaria.

Gervasio Muñoz, presidente de la Federación de Inquilinos Nacional, afirmó “Vimos la necesidad de realizar nuevamente una encuesta para poner en números la realidad que vivimos cotidianamente. Los alquileres están aumentando muy por encima de los índices de inflación y están duplicando los aumentos de salario. Es fundamental que avancemos en la aplicación de un índice objetivo para aumentar los alquileres una vez por año”.

La Ley Nacional de Alquileres, que fue aprobada por unanimidad en el Senado, corre riesgo de perder estado parlamentario si no es tratada antes de finalizar el año legislativo por la Cámara de Diputados. Ese proyecto extiende a tres años la duración mínima de los contratos y establece que los alquileres deben aumentar una vez por año a través de un índice promedio entre inflación y salario.

En este contexto de urgencia, todas las organizaciones de inquilinos que formamos parte de la Federación Nacional estaremos presentes en el Congreso el próximo martes 21 de agosto para mantener un diálogo con diputados, senadores y dirigentes sociales y sindicales. Allí expresaremos la necesidad de avanzar con el tratamiento de la Ley Nacional antes de que pierda estado parlamentario y debamos comenzar nuevamente desde el principio. La actividad se realizará a las 17 horas en la Sala 1, piso 2, Anexo A del Congreso Nacional.

En 2018 los alquileres aumentaron un 45% más que la inflación

Un relevamiento privado asegura que los alquileres en la Ciudad de Buenos Aires aumentaron un 14% durante los primeros 4 meses del año. En el mismo período, la inflación medida por el INDEC fue del 9,6%. Si proyectamos estos números para todo el año, los alquileres en 2018 van a aumentar un 48%, mientras que la inflación va a ser 31,65%.

Una consultora económica publicó recientemente su Índice de Precios del Alquiler (IPA). Los datos confirman lo que venimos diciendo desde hace tiempo: los alquileres aumentan muy por encima de los índices de inflación y de variación salarial, los inquilinos destinan un porcentaje cada vez mayor de sus ingresos en el pago del alquiler y muchos están rescindiendo anticipadamente sus contratos porque no pueden pagar. Mientras tanto, el proyecto de Ley Nacional de Alquileres que fue aprobado por unanimidad en el Senado y regula el precio por un índice promedio entre inflación y salario, sigue cajoneado en Diputados.

Para dejar en claro cómo afectan estos aumentos a los inquilinos, vamos a describir dos situaciones:

Sin Ley Nacional de Alquileres

Si un porteño con un ingreso de $21.000 quería alquilar en enero pasado, un dos ambientes en Almagro, de $10.000, debía destinar el 47% de sus ingresos en el pago del alquiler (sin contar expensas, impuestos ni servicios). Si ese mismo inquilino quisiera alquilar ese departamento en enero de 2019, estaría percibiendo ingresos de $24.150 (15% de aumento anual, número al cual están cerrando casi todas las paritarias), mientras que ese alquiler habría aumentado un 48% (proyectando los números del informe), es decir, $14.800. Por lo tanto, debería destinar el 61,2% de sus ingresos solo para pagar el alquiler.

Con Ley Nacional de Alquileres

Si promediamos 31,65% (IPC) y 15% (CVS), nos da como resultado que los alquileres deberían aumentar en 2018 un 23,32%. Es decir, 24 puntos por debajo del 48% que van a subir.

Volviendo al ejemplo del porteño con ingreso promedio, en enero de 2019 su alquiler valdría $12.332 en vez de $14.800, la ley le ahorraría $2.468 por mes, lo que le implicaría un 10% de su salario.

Al respecto, Gervasio Muñoz, presidente de Inquilinos Agrupados afirmó “El fenómeno que estamos viviendo es atípico, si la mitad de un ingreso se va en el alquiler y otro 20% se lo llevan las expensas, impuestos y servicios, a los inquilinos no les queda margen para cubrir el resto de sus gastos. Esta situación se manifiesta en el aumento de rescisiones anticipadas de contrato y en el atraso en los pagos. Mientras no se regule la rentabilidad propietaria, cada vez más inquilinos vamos hacia un lugar en donde no vamos a poder sostener el pago del alquiler y los propietarios no van a poder cobrarlos”.

Cómo afecta el aumento del dólar a los inquilinos

15/05/2018 El dólar cerró hoy a $24,67, un 20% más caro que hace un mes. En un país donde las viviendas están cotizadas en dólares, un alza en el tipo de cambio tiene un efecto directo en el mercado de alquileres.

Tal como venimos denunciando desde hace tiempo el precio de los alquileres viene aumentando por encima de los índices de inflación y de variación salarial. Por ejemplo, en 2017 los alquileres aumentaron un 33%, 8 puntos porcentuales por encima del 24,8% de inflación.

Ahora los inquilinos sumamos un motivo más de preocupación. El dólar viene en ascenso e impacta de lleno en los precios que pagamos. La ecuación se repite: los alquileres aumentan varios puntos por encima de la inflación y nuestros ingresos varios puntos por debajo. A medida que el mercado inmobiliario gana rentabilidad, nosotros perdemos poder adquisitivo.

Los inquilinos no pagamos solo alquiler

El aumento en el precio del dólar impacta en toda la economía, encarece los gastos de un consorcio y esto deriva en un aumento de expensas, que se suma al aumento en las tarifas de agua, luz y gas.

En nuestro local de atención a inquilinos somos testigos de un fenómeno invisible para la sociedad. Los inquilinos ya no se acercan a consultar por arreglos, cortes de gas o devolución de depósitos; necesitan saber cómo rescindir su contrato, porque ya no lo pueden pagar. Son jóvenes que vuelven a la casa de sus padres, familias que se mudan a departamentos más chicos o más alejados, jubilados que se van a vivir a un hotel o a una pensión. En el mejor de los casos no tienen deudas y solo necesitan conocer los aspectos formales de una rescisión anticipada. Otros ya recibieron intimaciones de pago por carta documento y en el peor de los casos, ya les iniciaron el juicio de desalojo.

Ley Nacional de Alquileres

Con voluntad política se podría revertir esta situación en solo dos semanas. La Ley Nacional de Alquileres tiene media sanción por unanimidad del Senado desde noviembre de 2016, ahí proponemos que el precio de los alquileres aumente de forma anual (no semestral) a través de un índice promedio entre inflación y variación salarial. Hace un año y medio que los inquilinos estamos esperando que la Comisión de Legislación General de Diputados, a cargo de Lipovetzky, le de tratamiento. Solo necesitamos un dictamen favorable de comisión y que se discuta en el reciento. Seguir dilatando este proyecto implica darle la espalda a 8 millones de argentinos.