SOBRE NOSOTROS

La Ciudad de Buenos Aires vive un fuerte proceso de inquilinización. De 22,1% de inquilinos que había en 2001 se pasó a más del 40% en la actualidad, lo que representa alrededor de 1 millón de personas alquilando unas 370 mil propiedades. Paralelamente, se construyeron más de 150 mil viviendas en los últimos 10 años, siendo el mayor boom inmobiliario del cual tiene registro la Ciudad.

Esta situación de aumento de inquilinos, reducción de propietarios y concentración de las propiedades generó una creciente asimetría en el poder de negociación de los distintos actores involucrados en el mercado de alquileres. Por un lado, los propietarios y las inmobiliarias. Por otro, las familias que alquilan su vivienda.

Actualmente, los inquilinos de la Ciudad de Buenos Aires deben ahorrar entre 3 y  5 meses de alquiler para iniciar un contrato de locación. Un mes de alquiler por adelantado, entre uno y dos meses de depósito y gastos administrativos (Hasta hace muy poco pagaban uno o dos meses de comisión inmobiliaria). En caso de que el inquilino no tenga garante (un familiar directo que sea dueño de una propiedad en la Ciudad de Buenos Aires) se debe contar con  dos meses más para contratar un seguro de caución. A este ahorro previo, que representa el primer gran filtro para acceder a un contrato de alquiler formal, se le agregan otros requisitos: recibo de sueldo en blanco y en muchos casos, no tener chicos ni mascotas.

La asimetría de poder de negociación entre el mercado inmobiliario y los inquilinos se manifiesta, además, en la firma de contratos con cláusulas leoninas. Por ejemplo, los inquilinos pagan expensas extraordinarias, impuestos que gravan la propiedad, tienen ajustes de precio semestrales que superan cualquier índice de inflación, se hacen cargo de todos los arreglos de la vivienda, pagan tasas de interés usurarias por mora y contratan todo tipo de seguros en beneficio de los propietarios.

Las inmobiliarias se aprovechan de esta asimetría de poder y complejizan año a año los requisitos de ingreso a una vivienda, dejando afuera del mercado formal de alquileres a miles de familias que no tienen más opción que alquilar informalmente en hoteles, pensiones e inquilinatos –en el mejor de los casos- o en villas y asentamientos de la Ciudad y Provincia de Buenos Aires.

En este marco de abuso inmobiliario y de ausencia del estado, surgió Inquilinos Agrupados, una Asociación Civil sin fines de lucro que buscan representar los intereses del sector, defenderlos y ampliarlos. Partimos de la premisa de que en el mercado de alquileres todos los actores están organizados y representados, menos los inquilinos. Los propietarios y las administraciones de consorcio tienen sus Cámaras, las inmobiliarias su Colegio y los encargados su sindicato. En este sentido, decidimos organizarnos y emprender acciones concretas y progresivas con el objetivo de garantizar el acceso a la vivienda digna en calidad de alquiler.

Entre las acciones que llevamos a cabo durante los últimos tres años se destacan:

  • El asesoramiento legal brindado a miles de inquilinos.
  • La instalación pública de la problemática, a través de la difusión que tuvimos en los medios de comunicación, la realización de un programa de radio semanal en FM La Tribu llamado “Lado Inquilino” y la organización de charlas, talleres y encuentros, entre ellos, dos festivales culturales frente a la Legislatura porteña.
  • La conformación de una Federación de Inquilinos Nacional con todas las organizaciones de inquilinos del país.
  • La presentación de una Ley Nacional de Alquileres que obtuvo media sanción por unanimidad del Senado y espera su tratamiento por la Comisión de Legislación General de la Cámara de Diputados.
  • La presentación en la Justicia de una acción de amparo contra el Colegio de Corredores Inmobiliarios por el cobro ilegal de comisiones. Con esta iniciativa, logramos que las 6000 inmobiliarias de la Ciudad se ajusten a la ley y cobren un solo mes de comisión en lugar de dos, como venía sucediendo en la última década.
  • El impulso al proyecto de ley 5859 que se aprobó en agosto de 2017 para que la comisión inmobiliaria la pague el dueño de la vivienda y no el inquilino.
  • El impulso a la creación de un Programa de Atención a Inquilinos en la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. Se trata de un organismo público dedicado a atender problemáticas de inquilinos y elaborar propuestas de políticas públicas para defender al sector.
  • La presentación de un proyecto de declaración en la Legislatura porteña, que fue aprobado por unanimidad, para que el primer lunes de octubre sea considerado “Día del Inquilino”.

A tres años de la conformación de Inquilinos Agrupados creemos que estamos en condiciones de avanzar en regulaciones de fondo que nos permitan alquilar de forma justa. En este sentido, estamos impulsando la sanción definitiva de la Ley Nacional de Alquileres, la creación de un sistema alternativo al de las garantías propietarias, el blanqueo del mercado de alquileres y la aplicación de tasas impositivas mayores a las viviendas desocupadas.